Hernán Dobry

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21 diciembre, 2020

“Al vivir la canción le das solo lo que te pide, no tenés que ponerle nada”

¿Es el cantar el arte de la voz o solo es la dicción emocional de un pueblo que requiere esa forma de expresión para manifestarse? El cantar y su vehículo, el cantante, no solo precisa de técnicas musicales, vocales y gestuales, sino además de la expresión interpretativa del género, ya que abarca lo musical y literario de la obra que ese pueblo a través de sus cultores se ha dado en eso que se llama la canción.
El cantante es parte constitutiva de ese conjunto mayor que son los intérpretes. Es decir, aquellos que no solo dicen apoyados en el color y la versatilidad de su voz, sino que, además, escenifican los valores de la obra dándole volumen emocional a su decir.
El tango, de por sí, es un género musical que requiere de esos artistas e intérpretes, capaces de transportarnos en solo tres minutos al universo fatal de una escena única e irrepetible. Sandra Luna, una artista única e irrepetible, reúne todos los atributos de excelencia de una cantante.
En una entrevista con el programa “Letras y corcheas”, que se emite por Eco Medios AM 1220, repasa su carrera y las razones que la llevaron a elegir los temas que incluyó en sus últimos álbumes “Vivo” e “Inmensidad”.

Mario Dobry (MD): ¿Qué es una intérprete?
Sandra Luna (SL): Es mi método de vivir la canción. Para mí, la interpretación es justamente poder ocupar el lugar cuántico que la canción está pidiendo y hablo de la canción como si fuera otro ser al que miramos y le damos ese lugar. Cuando podés entrar en ese mundo cuántico como si entraras a un espacio nuevo, a una habitación, encontrás un montón de imágenes y lo empezás a recorrer y te brinda y proyecta en vos para que puedas proyectar a los demás. Lo que no veas y sientas es difícil que lo pueda ver y sentir otro. Por eso, inventé ese método “vivir la canción”.

Hernán Dobry (HD): ¿Y qué sentís vos cuando cantás?
SL: Todo lo que en la canción esté sucediendo. Me permito ser ese espíritu médium que absorbe todo eso que me está pidiendo, si hay alegría, alegría, si hay tristeza, tristeza. En la canción, te podés permitir ser todos los roles: bueno, malo, víctima y victimario, enojo y felicidad. Sos todo eso. Lo que hacés es darle a la canción todo lo que tenés consciente y lo inconsciente también. Traemos tanta memoria emocional que incluso tenemos para darle cosas nuestras que no conocemos, solo dejarla entrar y que busque.

HD: ¿Cómo hacés para no pasar el límite donde esa interpretación termine siendo demasiada sobreactuada?
SL: Para mí, al vivir la canción le das solo lo que te pide, no tenés que ponerle nada. Si hay dos personas que están en un enfrentamiento y enojadas, ese enojo va a ser el que te pide la canción, no el que vos le pongas porque te enojaste la semana pasada con alguien. No te das cuenta de que estás enojado, sino que vivís ese sentir que te está trayendo la poesía. Para mí, es natural, desde mis cinco o seis años. Trabajo desde los siete, pero desde los tres tomé consciencia de que canto. A mí, me encantó siempre la poesía, aprendí a leer a los dos años para leer poesías. Siempre me fascinó la poesía, me parece algo hermoso, un mundo y, después, claro, la composición de otro mundo, que está unido. Ahí, aparecen todos esos seres y esos sentimientos. Hay que animarse a expresarlos, en vez de comprimirse. A veces, escucho palabras como controlar, no, acá es al revés, es darle todo lo que tenés en este sentido, estar abierta para que la canción tome todo lo que vos tenés para darle. Ella va a saber elegir y que pedirte y vos estar abierta a darle, ese sentir, enojo, nostalgia, lo que te pida en cada canción.

MD: En cierta forma eso es lo que vos llamás “el cantante holístico de la interpretación”…
SL: Sí, porque es un campo cuántico, tiene que ver con los espacios, en lo espacial y también dentro de uno. Si hiciéramos un ejercicio y te digo: Cerrá los ojos y pensemos en algo y te voy guiando en una imagen. Cerrá los ojos y pensá que estás en un camino largo, visualizalo. Cada uno va a visualizar algo, si es verde o no. Ahora, sí la canción te dice por un camino verde, vos solamente tenés que dejarte llevar a ese camino, para que a través de tus imágenes otros también las sientan y puedan caminar con vos por ahí. Para que puedan sentir eso que vos estás sintiendo. Viendo en el sentido visual y cuando digo ver es sentir.

HD: ¿Cómo trabajás para poder componer ese personaje que tenés que interpretar en cada una de las canciones? ¿Cuál es tu método?
SL: Conozco grandes actores que hacen improvisaciones, por ejemplo, Virginia Lago. El arte de la improvisación es darte un rol para ver qué hacés en el momento. Más allá de que en una obra uno construye un personaje, pero siempre está dentro del sentir. No podés construir un personaje con una idea fija, para llamarlo así está siempre en movimiento. Soy actriz y es así. Para mí, un personaje es como una canción, como los personajes de una canción. No soy un personaje, lo que hago es vivir cada espacio como si fuera la primera vez. Puedo representar una canción un millón de veces y nunca va a ser igual. También, mi estado anímico va a tener que ver, si estoy más triste y me pide tristeza tal vez la canción encuentre una tristeza más profunda para mostrar. Es muy importante para mí que sea realmente cierto esto, que sea real lo que sentís, no hacer de cuenta que estoy contenta sino estarlo, genuinamente.

Si querés ver o escuchar la entrevista completa que le realizaron Hernán y Mario Dobry a la cantante Sandra Luna en su programa “Letras y corcheas”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los jueves a las 22, hacé clic en los banners.

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