Hernán Dobry

Historias y noticias

19 julio, 2014

Cinco libros para entender el atentado a la AMIA.

Las irregularidades que se llevaron a cabo en la investigación del atentado a la AMIA han sido de tal magnitud que actualmente no hay nadie preso, al punto que en el juicio oral que se llevó a cabo hace unos años, quedaron en libertad todos los acusados. Lo único cierto es que la impunidad viene reinando en el país en este tema desde hace dos décadas.

Se han escrito muchos libros sobre el caso con testimonios de los protagonistas y familiares de las víctimas, historias de vida de quienes perdieron a sus seres queridos, el descargo de las instituciones y otros que buscaron por su cuenta llegar a dilucidar quiénes fueron los responsables de la bomba de derrumbó el edificio de la mutual judía y sus cómplices locales.

En Bibliocrítico, seleccionamos tres títulos que nos parecen que son los más representativos sobre lo que ocurrió desde el 18 de julio de 1994 hasta la actualidad y que les permitirán al lector tener un amplio panorama de la causa judicial, el encubrimiento que hubo en estos años y lo que sufrieron los familiares en su búsqueda por encontrar a los culpables.

Cortinas de humo.

Este libro, escrito por los periodistas Jorge Lanata y Joe Goldman, fue el primero en publicarse sobre este tema, el mismo año en el que ocurrió el atentado. En forma independiente y con un equipo de ocho colegas, intentaron descubrir lo ocurrido tanto en la Embajada de Israel, en 1992, como en la sede de la AMIA, en 1994.
El trabajo no se focalizó en uno de los ataques, como si pudieran ser considerados en forma independientes, sino que trabajó los dos en conjunto como parte de una trama en la que está involucrado el gobierno de Carlos Menem y su política con el Medio Oriente.

En “Cortinas de humo”, los autores dan por tierra con la hipótesis de que el ataque se llevó a cabo con un coche bomba, la famosa Tráfic, , en cambio, señalan que se produjo con bolsas de explosivos en polvo que fueron ingresadas como cal en la institución, que estaba llevando a cabo obras de refacción en ese momento.

AMIA: El atentado.

Juan Salinas investigó el caso durante dos años en conjunto con los abogados de la AMIA y DAIA y aportó parte sus descubrimientos a la Justicia. Sin embargo, terminó escribiendo uno de los libros más polémicos sobre el tema.

En su trabajo, cuestiona la teoría de la pista iraní o “religiosa” y sostiene que las causas del atentado están relacionadas con el tráfico de armas y de drogas, a lo que le suma la participación de una banda de policías que estaba conformada por antiguos miembros de los Grupos de Tareas que actuaban durante la última dictadura militar.

 

 

La ley bajo los escombros.

Este libro también pone en duda la existencia de la Trafic y sostiene que la explosión se llevó a cabo con explosivos situados dentro y fuera de la entidad judía, lo que le valió al autor las críticas de los dirigentes comunitarios, así como también del juez Juan José Galeano, los familiares de las víctimas y los abogados querellantes.

Gabriel Levinas contrató a un grupo de expertos de diferentes áreas para intentar dilucidar lo que ocurrió en los cinco minutos anteriores a la explosión. A su vez, entrevistó a muchos de los testigos que aparecen en la causa, a quienes la Policía los había obligado a declarar que habían visto la camioneta llegar a la puerta de la AMIA.
Sin bien este libro fue publicado en 1998, contiene una actualización que se hizo para el 20 aniversario del atentado, con datos reveladores como la confesión de un espía de la Policía Federal quien estuvo infiltrado en la comunidad judía desde 1986 hasta 1997 y que dice haber provisto información a sus superiores que podría haberse utilizado para llevar a cabo el ataque.

Brindando sobre los escombros.

Horacio Lutzky deja de lado la pista iraní y apunta directamente a la siria, lo que lo lleva también a descartar la presencia de una Trafic en el atentado. En eso coincide con las hipótesis de Levinas y Lanata-Goldman en que la explosión se produjo con materiales dentro y fuera de la sede de la mutual judía, algo que la Justicia no ha investigado.

Pero, también hace hincapié en el rol que jugaron los dirigentes comunitarios y los abogados que los patrocinaban en “entorpecer” la investigación y desviar el foco de la investigación de este rumbo que, según el autor, terminaba involucrando a personas muy cercanas al presidente Carlos Menem.
Es emblemática la foto que utiliza como portada en la que se ve a los principales dirigentes de la DAIA brindando con el comisario Jorge “Fino” Palacios, luego de haberlo condecorado y agradecido por su actuación durante la investigación.

Historias con Vida. AMIA / 15 años.

Este libro nada tiene que ver con los anteriores y es el único que ha dejado de lado el foco de la investigación judicial y la búsqueda de los responsables para centrarse en las historias de vidas de los familiares de las víctimas, en cómo vivieron esos años sin sus seres queridos.

De esta forma, su autora, Florencia Arbiser, logra calar hondo en los sentimientos de los lectores porque el atentado a la AMIA cobra vida en los relatos de quienes tuvieron que seguir adelante sin las presencias de sus hijos, padres, maridos, esposas.

“Aquí se retrata la lucha diaria de quienes, haciéndole lugar al dolor, no se han dejado avasallar por él”, escribió Santiago Kovadloff sobre el libro, algo que siguen haciendo hoy en día, pese a que ya han pasado veinte años del atentado.