Hernán Dobry

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23 octubre, 2020

“Filmar es lo más importante que hice en la vida”

“Cuando veo el camino recorrido me doy cuenta de que ha sido intenso, pero realmente bueno. No me puedo malquistar con nada en la vida porque me ha dado muchas y muy buenas oportunidades. Cuando otros ya piensan en la partida, yo tengo más ganas que nunca de hacer cosas”, afirma el cineasta Oscar Barney Finn en el programa “Voces y memorias” por Eco Medios AM 1220.
A punto de cumplir 82 años, está en plena activada a pesar de la cuarentena, armando proyectos de teatro y de cine. Incluso, se atrevió a incursionar en el streaming donde dirigió la obra “Hacia el crepúsculo”, grabada toda con teléfonos y protagonizada por Marta Lubos, Sebastián Dartayete, Pablo Mariuzzi, Roberto Mosca, Cecilia Chiarandini, Paulo Brunetti y Pablo Flores Maini.
“Guardo todavía, muchas inquietudes que tienen que ver con las nuevas búsquedas, las nuevas formas, la nueva expresión de algo que todavía no vi, no leí, no pensé. Se me hace, de alguna manera, difícil pensar que la edad me indica que debo no dejar de encender los motores, pero sí disminuir un poco la velocidad. Siento las mismas ganas que tenía a los 30 años de desafiar cosas nuevas. Tengo muchas cosas que tienen que ver con el teatro, incluso con el cine”, explica.
La pantalla grande es su gran amor, donde comenzó, adonde siempre vuelve y de la que jamás quisiera partir. Por eso, trabaja en un nuevo proyecto basado en una novela del chileno Antonio Skármeta, del que prefiere no adelantar mucho hasta que no se concrete.
“Filmar es lo más importante que hice en la vida. Desde que armé aquel mítico cineclub en Berisso con mis amigos, lo que alimentó mi vida fue el cine y lo sigue haciendo. A mí, lo que me importa es el cine porque ha motivado cualquier búsqueda. No es que lo he extrañado, porque no he tenido tiempo”.
En esos primeros años, la figura de su madre fue imprescindible para que pudiera lanzar su carrera, una oportunidad que luego le permitiría filmar numerosas películas y lo llevaría a realizar recordados y premiados ciclos en Canal 7 y a escribir y dirigir teatro.
“Cuando el camino empezó a ser un poco más duro, mi madre estuvo siempre ahí sosteniendo. Ella avaló mi primer pedido de crédito en el Instituto del Cine para hacer mi primer largometraje y puso la casa de aval para que yo pudiese tener ese préstamo, que te daban después de mucha pelea, porque en esos años comienzos de los ‘70 era muy difícil lograr acceder a tu primera película. Tenías un montón de trabas, por todos lados”, recuerda.
Por ese entonces, ya había vuelto de París donde se había perfeccionado en el séptimo arte y, además, se había codeado con los principales directores, actores y músicos del momento, en tiempos en donde Francia era el centro del arte europeo.
“Hay momentos de la vida que son una marca muy grande e importante. Esos años formativos en París lo fueron. Imagínate a los 20 años todo lo que uno puede absorber, lo que uno vive con intensidad. Lo que pasa es que no te das cuenta en ese momento, sino cuando seguís haciendo y llegás a un momento de tu vida y decís: todo aquello tuvo que ver, es esto que hoy sale transformado en esto o en aquello – resalta -. París fue muy intenso y apasionante para mí. Es la época de tus descubrimientos, de tus amores, de tus amistades. Es lo mejor, un momento muy pleno. Es una etapa irrepetible, irrecuperable que, luego, si está bien vivida, la guardás, te alimenta mucho para el resto del camino”.
Para hacer ese viaje, contó con una beca del gobierno francés, pero también con el apoyo de su familia, que siempre fue su gran sustento afectivo y emocional, además de monetario en los momentos en los que más lo necesitó. Por eso, siempre muestra hacia su madre y su hermano un agradecimiento especial.
“Cuando hice el viaje a Europa, mi padre ya había muerto muy joven, a los 50 años, y quedaba mi madre, quien junto a mi hermano fueron sostenedores de lo que yo quería. Me fui en un viaje que duró mucho tiempo a hacer mi búsqueda. A veces uno es egoísta, también, porque en esa búsqueda pensaba en mí solo y no en lo que dejaba acá – concluye -. Con el correr de los años, pude devolverle a mi madre algunas satisfacciones de todo aquello que me había dado sin pedir nada. En alguno de los premios que tuve, estuvo presente, los compartió, y fueron buenos momentos”.
Oscar Barney Finn comenzó a estudiar Odontología, pero pronto se cambió a la Escuela de Cine de la Universidad de La Plata. Una vez recibido, partió hacia Europa donde se perfeccionó la Escuela de Cine de París y en el Teatro de Las Naciones, becado por el gobierno francés entre 1962 y 1964.
Fue fundador de un cineclub que llegó a tener 500 socios, además de la carrera de Imagen y Sonido de la Universidad de Buenos Aires. Integró el Consejo Asesor del Instituto de Cine y fue presidente de la Asociación de Directores de Cine.
Participó como jurado de los Festivales de Biarritz y Mar del Plata e, incluso, fue el director artístico de este último en sus ediciones de 1995 y 1996, además de miembro del Directorio del Fondo Nacional de las Artes.
En cine, dirigió películas como “La balada del regreso”, “Comedia rota”, “Más allá de la aventura”, “De la misteriosa Buenos Aires”, “Contar hasta diez”, “Cuatro caras para Victoria” y
“Momentos robados”.
En televisión, realizó programas como “El testamento”, “El dominó amarillo”, “El coleccionista”, “Muchacho de Luna”, “Seis personajes en busca de autor”, “Luces y sombras”, “El proceso” y “La ronda”.
En el teatro, dirigió “Cartas de amor”, “Muchacho de Luna”, “La reina de la belleza”, “Juegos de amor y de guerra”, “Integral Pavlovsky”, “¡Oh, querido Williams!”, “El Diccionario”, “Poder Absoluto”, “Ceremonia secreta”, “Las heridas del viento”, “De casas y melancolías”, “Mucho ruido y pocas nueces”, “La gata sobre el tejado de zinc caliente”, “Doña Rosita la soltera”, “Las de Barranco” y “Lejana tierra mía”.
Durante su carrera, recibió numerosos galardones como el premio de la televisión en Biarritz, el Konex, el María Guerrero, el del Fondo Nacional de las Artes y el Cóndor de Plata. A su vez, fue declarado Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry al cineasta Oscar Barney Finn en su programa “Voces y memorias”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los martes a las 20, hacer clic en los banners.

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