Hernán Dobry

Historias y noticias

Radio

10 julio, 2020

“Hay más militantes y clientes que pensadores en este mundo, porque pensar es más difícil que creer”

“Si no tuviéramos tantos problemas en el mundo, Israel viviera en paz, no mataran a los toros, Cataluña fuera independiente y en la Argentina no hubiera corruptos, sólo escribiría ficción”, afirma la periodista y escritora Pilar Rahola en el programa “Voces y memorias” por Eco Medios AM 1220.
La literatura fue su sueño desde su infancia y cuando comenzó a estudiar filología española y catalana en la Universidad de Barcelona y a lo que dedicó sus primeros años de carrera, a la par de que comenzaba la otra profesión que la acompañaría toda su vida: el periodismo.
“Cada día, me pregunto, ¿qué hago yo en este lío? y pienso en largar todo y dedicarme a la literatura. Abrazo algunas causas que para mí son muy importantes y que ni siquiera me corresponderían – destaca -. El mundo me apena y sería incapaz de vivir a espaldas de los problemas que soy capaz de ver. Sería muy feliz solo escribiendo, inventando mis historias, mis personajes, rescatando momentos históricos y dándole un poco de brillo”.
No sólo ama lo que hace, sino que, como todo en su vida, lo realiza con pasión y obsesión, lo que la lleva a trabajar puntillosamente cada detalle de sus textos. Esto queda en claro en su última novela, “El espía del Ritz”, que acaba de lanzar en España, ambientada en la Barcelona de la Segunda Guerra Mundial.
“Me gusta mucho escribir novela histórica, tomar de la mano al lector y pasearlo por la historia. Soy muy minuciosa. Cada dato histórico, tiene cuatro confrontaciones, a pesar de que es literatura y que el lector ni se fija – resalta -. Mis personajes, llega un momento que se me escapan, tienen esa capacidad de sorprenderme y crecer. Han crecido y ya no son míos. Estuve tres años, pelándome, sufriendo, disfrutando y viviendo con ellos y se me van”.
Su retorno a la literatura va de la mano de su alejamiento de la política, ya que esa tarea le insumía demasiado tiempo diario. Sin embargo, eso no implica que deje de luchar por las causas que ha abrazado: los derechos de la mujer, el de Israel a vivir en paz, en contra la matanza de toros en corridas y el terrorismo internacional y por la independencia de Cataluña.
“Abandoné la literatura por la política, el periodismo y la televisión y volví a ella hace unos años, porque la pasión estaba adentro. Soy muy feliz escribiendo. La escritura es un paraíso personal, solitario. Es mi rinconcito en el mundo. Cuando escribo siento felicidad, ansia, angustia, enfado, pasión. Es un revoltijo de emociones espectacular”, destaca.
Su distanciamiento de la política española tuvo que ver con un agotamiento personal, con su decisión de retomar su carrera periodística y literaria y con un desencanto con el sistema y los partidos. Incluso, se siente más liberada, cuanto más lejos se ubica de sus ataduras.
“Ha habido muchos intentos de que volviera a la política, la última vez para la Alcaldía de Barcelona. Ese barco pasó. En un momento de mi vida, consideré que el servicio público formaba parte de mi vida, que me la complicó muchísimo y no volvería. Me gusta mucho más observar la realidad, amasarla, tocarla, moverla, preguntarla, analizarla”, explica.
Durante sus años en la función pública fue electa diputada por Barcelona en el Congreso dentro del Grupo Parlamentario Mixto, cargo que ocupó entre 1993 y 2000, y, en paralelo, se desempeñó como vicealcaldesa de la ciudad (1995-1999). Incluso, en 1996, fundó su propia agrupación el Partit per la Independència (PI) y en 2013, formó parte del Consejo Asesor para la Transición Nacional, órgano de la Generalitat para preparar una consulta por la independencia de Cataluña.
“En la política, viví lo mejor, en la lucha por los ideales, y lo peor: las miserias internas por el poder, las guerras cainitas. No volvería ni loca a ese mundo, de mucha mediocridad y puñaladas – afirma – Está tan descalificada la política por la cantidad de abusos que hubo que al final los buenos no van a la política y los que van se queman mucho”.
Su descreimiento y escepticismo también alcanza a los partidos, de los que prefiere mantenerse alejada ya que no desea quedar atada a ninguna ideología, si bien se define como más cercana a la izquierda que a la derecha.
“Siempre fui eclética en política. Nunca fui dogmática. No quiero partidos que me digan lo que tengo que pensar, ni me quiero recostar en ninguna ideología. En derechos civiles, estoy en posiciones de izquierda, en materia económica, soy una liberal, en luchas contra las ideas totalitarias, podría ser una conservadora – concluye -. Todo lo que era el pensamiento más dogmático de la izquierda me pareció siempre un punto religioso, me preocupaba, porque no tenía cabida la libertad de pensamiento, la disidencia. Los partidos de izquierda llevaban a puntos de sectarismo, dogmatismo y muerte de pensamiento. Se sustituía el pensamiento por el dogma, el debate por la pancarta y no me sentía cómoda. En este mundo, hay más militantes y clientes que pensadores porque pensar es más difícil que creer”.
Pilar Rahola se graduó en filología española y catalana en la Universidad de Barcelona.
Se desempeña como columnista del diario La Vanguardia y ha colaborado con diversos periódicos españoles, como El País, y La Nación de la Argentina. A su vez, entre 1987 1990 fue directora de la editorial catalana Pòrtic y, hasta 2003, estuvo al frente de la Fundación Acta, para la difusión del pensamiento y el debate.
En televisión, ha formado parte de programas como “Crónicas Marcianas”, “La noria”, “El gran debate”, “Sábado Deluxe”, “Hechos reales” en Telecinco, “Els Matins” en TV3, “8 al día”, en 8tv y “Todo es mentira” en Cuatro.
Ha publicado numerosos libros como “Color de verano”, “Mujer liberada, hombre cabreado”, “Carta a mi hijo adoptado”, “Historia de Ada”, “A favor de Israel”, “Atrapados en la discordia: conversaciones sobre el conflicto Israel-Palestina”, “La máscara del rey Arturo”, “La República Islámica de España”, “¡Basta!”, “Mariona”, “Rosa de ceniza”, “S.O.S. Cristianos” y “El espía del Ritz”.
Durante su carrera, recibió el premio Menorá de oro, junto con Simone Veil, otorgado por la B´nai Brith de Francia, el Universidad de Tel Aviv, en reconocimiento a su trayectoria personal y periodística, y el Scopus 2007 por su labor en pro de los derechos humanos.
A su vez, fue galardonada con el APEI a la mejor articulista de prensa, concedido por la Asociación Profesional Española de Informadores de Prensa, Radio y Televisión, el Mass Media Award, concedido por el American Jewish Committee, el Daniel Pearl, el Morris Abram Human Rights Award, por su defensa de la mujer en el Islam y su lucha global por los derechos humanos y el Ramón Llull.
Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry a la escritora y periodista Pilar Rahola en su programa “Voces y memorias”, que se emite por Eco Mdios AM 1220 los martes a las 20, hacer clic en los banners.

Una respuesta a ““Hay más militantes y clientes que pensadores en este mundo, porque pensar es más difícil que creer””

  1. Susana dice:

    BRILLANTE REPORTAJE::, BRILLANTE ENTREVISTADA ..MUCHAS GRACIAS

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *