Hernán Dobry

Historias y noticias

Desarrollo Energético

17 septiembre, 2018

Helport negocia financiamiento para rutas con Citibank, UBS e Itaú

La UTE liderada por Helport comenzó negociaciones con Citibank, UBS y Itaú BBB por un crédito de hasta 1.730 millones de dólares para financiar las obras de 1.024,80 kilómetros de rutas adjudicadas en la licitación organizada por el Ministerio de Transporte de la Nación, afirman el presidente de Panedile, Hugo Dragonetti, y el titular de Eleprint, Hugo Weiss, ambos miembros del consorcio.
En una entrevista exclusiva con esta agencia de noticias, ambos directivos señalan que las discusiones están momentáneamente paralizadas debido a la crisis cambiaria que enfrenta el país. A su vez, también está influyendo la investigación judicial sobre los pagos de coimas durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner que involucra a empresas constructoras y energéticas.
Las compañías que fueron adjudicadas con los contratos han mostrado dificultades para obtener fondeo de parte de bancos locales e internacionales debido que enfrentan “problemas de cumplimiento” por la incertidumbre que podría tener el resultado de la causa de los cuadernos, explica Dragonetti.
Actualmente, la UTE entre Helport, Panedile, Eleprint y SA Obras y Servicios (COPASA) precisa financiar 260 millones de dólares necesarios para comenzar con la construcción entre octubre y julio de 2019, cuando deberá presentar oficialmente el cierre financiero, señala una fuente.
El consorcio planea usar el flujo de caja generado con el pago de peajes de algunas de las actuales rutas que tiene en concesión, que alcanzaría los 200 millones de dólares al año, para iniciar los trabajos, explica el directivo. Según el contrato, las empresas continuarán cobrándolos en las cabinas existentes durante los trabajos.
Pese a que Dragonetti señala que la UTE no necesitará usar el fideicomiso lanzado por el Gobierno para ayudar a las compañías con necesidades financieras durante la primera etapa de las obras, una fuente del sector afirma que es una de las dos que tiene dificultades para conseguir los fondos necesarios para arrancar con los trabajos debido a las investigaciones judiciales que involucra a algunos de sus miembros.
Al menos dos consorcios adjudicados con los contratos de Participación Público Privada (PPP) para construir las rutas ya han pedido esta ayuda, afirma el secretario de Planificación Público Privada en el Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas de la Nación, José Luis Morea. El otro fue José Cartellone Construcciones Civiles, resalta la misma fuente.
El fideicomiso espera ofrecer fondeo entre 200 y 1.000 millones de dólares con vencimiento entre 6 y 10 meses, dependiendo de la cantidad de empresas que soliciten esta alternativa. El Gobierno espera que las instituciones locales e internacionales y el Banco Nación se sumen con créditos a corto plazo para capital de trabajo.
La entidad estatal ya anunció que aportará entre 200 y 300 millones de dólares para allanarle el camino a las privadas para que hagan lo propio, afirma su presidente Javier González Fraga. Hasta el momento, ninguna otra se ha sumado aún, señala una segunda fuente.
Los bancos le prestarán al fideicomiso, que luego hará lo propio con las empresas que lo soliciten con la misma tasa que recibió el dinero y los mismos requisitos que piden normalmente las instituciones financieras, incluyendo garantías corporativas y los certificados de avance de obras (TPI), que serán emitidos por el Gobierno para pagar la construcción de las rutas.
Originalmente, la UTE planeaba financiar el inicio de los trabajos con un préstamo puente de 260 millones de dólares con entidades locales e internacionales, pero debió cambiar su estrategia luego de las investigaciones judiciales y la crisis cambiaria, señala la primera fuente.
El consorcio fue adjudicado con el contrato del corredor E para construir 390 kilómetros en las rutas 9, 34, 193 A008, A012 y 1V11 en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires. Para esto, deberá invertir 1.010 millones de dólares para realizar una tercera vía en la 9, entre Zárate y Rosario, convertir la 12 en autopista y hacer lo propio con la 1V11 para acceder al puerto de la ciudad santafecina y el nuevo ingreso a su aeropuerto.
A su vez, la UTE obtuvo la concesión del corredor F, por lo que deberá realizar 635 kilómetros en las rutas 33 y 9 en Santa Fe y Córdoba. De esta forma, tendrá que desembolsar 722 millones de dólares para transformar en autopista la 33 para conectar Rosario con Rufino y mejorar la 9.
Helport está negociando con Euler Hermes Group para continuar con su plan de garantizar ambos proyectos luego de que el Gobierno decidiera cancelar el contrato para levantar la represa Chihuido I, que era respaldado por la ECA alemana.
El apoyo de los germanos al proyecto vial estaba apalancado con su participación en la central hidroeléctrica de 637 MW, que la empresa de Corporación América estaba intentando financiar con un crédito sindicado de 1.400 millones de dólares con tasa del 6,62% (después de cargos y comisiones) a 20 años y cinco de gracia con Banco Santander, ING Bank, Bayerische Landesbank y Landesbank Baden Wurttemberg (LBBW).
El Gobierno anunció el 10 de julio que el proyecto sería pospuesto, debido al acuerdo de reducción del déficit fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener asistencia financiera. La empresa está buscando alternativas para convencer a la administración de Mauricio Macri de continuar con su desarrollo, incluyendo hacerla bajo la modalidad PPP.
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