Hernán Dobry

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17 mayo, 2019

“La fama no me cambio en nada el amor por el trabajo”

“Mi refugio fue el teatro, porque si no corría el riesgo de convertirme en un imbécil, en creer que era famoso, un banana”, afirma el actor Hugo Arana en el programa en el programa “Voces y Memorias”, que se emite por Eco Medios AM 1220 Mhz.
Si bien el reconocimiento masivo del público le llegó con la publicidad de vino Crespi, ese mismo año, en 1971, había recibido el premio revelación por la obra “Vuelta al hogar”, dirigida por Leopoldo Torre Nilson y protagonizada junto con Sergio Renán y Osvaldo Terranova.
“La fama no me cambio en nada el amor por el trabajo. Era como un deber milico, el placer de hacerlo, de entrenar, hacer ejercicios, búsquedas, improvisaciones, laburar – señala -. Recién empecé a vivir de la profesión en el año 69’, 70’”.
Si bien desde hace décadas lo considera su refugio, Arana nunca había asistido al teatro antes de decidirse a ser actor, profesión que escogió de manera fortuita, cuando buscaba qué hacer con su vida.
“Vi en la calle un cartel que decía: ‘Hágase actor, centro experimental cinematográfico’ el día que cumplí 22 años. Me gustaba mucho el cine, tenía un amigo que era dueño de dos y veía películas gratis, pero al teatro no lo conocía y ahí lo descubrí”, recuerda.
Para ese entonces, había pasado por numerosos oficios como carpintero, pintor, electricista, albañil, pero en ninguno avizoraba un futuro para el resto de su vida. Incluso, trabajó en una fábrica de chocolates y en una de armas, de la que lo echaron cuando les armó un planteo sindical por las condiciones de salubridad que tenían.
“No tenía ningún un sueño. A los 18 años, leí ‘El hombre mediocre’, de José Ingenieros y me mató. Decía con mis amigos que un hombre tiene que tener un ideal y no tenía ninguno, no sabía para donde agarrar. Jugaba al fútbol en las divisiones de Lanús pero era muy vago. Los domingos tenía partido a las 10 con la quinta y el sábado me iba a bailar y me acostaba a las 5. No le puse dedicación – resalta -. Hasta que vi ese cartel y como iba mucho al cine me anoté. Ahí, apareció la vocación y a los tres meses dije: De acá no me saca nadie. Sentí que era eso. Para mí es conservar al niño vivo, jugando”.
Hugo Arana es actor y director de teatro. Estudió actuación con Marcelo Lavalle y con Augusto Fernández, integró el grupo teatral Errare Humanum. En 1972, alcanzó notoriedad cuando participó en una publicidad del vino Crespi. También, formó parte del elenco en numerosas películas, programas de televisión y obras de teatro.
Entre ellas, se destacan los largometrajes “El Santo de la Espada”, “La Vuelta de Martín Fierro”, “Buenos Aires la Tercera Fundación”, “Volver”, “La Historia Oficial”, “Vivir en los 17”, “Made in Argentina”, “Las puertitas del Señor López”, “El Che”, “Cáustica”, “Muerta en Buenos Aires”, “Soldado argentino sólo conocido por Dios”, entre otras
En TV, participó en “Papá Corazón”, “El matrimonio es algo más”, “Tato, la leyenda continúa”, “La banda del Golden Rocket”, “Tato de América”, “Buenos vecinos”, “Resistiré”, “Mujeres argentina”, “El capo”, “Los exitosos Pells”, “Graduados” y “La leona”.
Actuó en numerosas obras de teatro como “Sátira III”, “El preceptor”,” La vuelta del hogar”, “Un trabajo fabuloso”, “Los Mosqueteros”, “Esperando a Godot”, “Made in Lanús”, “Más que amigos” y “Filomena Marturano” y “La Ratonera”
Entre los galardones que recibió, se destacan: el Premio Konex, fue Mejor Actor en el festival de Cine Iberoamericano de Huelva, el Cóndor de Plata en dos oportunidades, el Martín Fierro en dos ocasiones, y también el Premio Centinela, entre otros.
Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry a Hugo Arana en su programa “Voces y memorias”, que se emite por Eco Medios AM 1220 Mhz los martes a las 20, hacer clic en el banner.

Una respuesta a ““La fama no me cambio en nada el amor por el trabajo””

  1. Me gustaría seguir escuchando los reportajes pero el tiempo que insume “el texto”de los anunciantes hace que muchas veces desista.
    Debería existir la opción de obviarlos

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