Hernán Dobry

Historias y noticias

Bibliocritico

6 enero, 2014

La máquina de triturar periodistas..

“Nunca pelees con un chancho, porque los dos terminan en la mugre, y al chancho le gusta”, reza un dicho popular y es una de las mejores formas para describir el escenario que viven los medios de comunicación independientes en la Argentina tras los embates que viene dando el kirchnerismo en los últimos años, en su intento por controlar a la opinión pública.

Algunos diarios y multimedios y, especialmente varios periodistas, no han seguido el consejo y terminaron hundidos en el lodo. Eso es lo que describe Edi Zunino en su último libro “Periodistas en el barrio: Peleas, aprietes, traiciones y negocios. Miserias y razones de la guerra mediática en la Argentina reciente”.

Por sus páginas, transitan las historias, por momentos similares a un culebrón venezolano, de Daniel Hadad, Horacio Verbitsky, Diego Gvirtz, Luis Majul, Marcelo Bonelli, Gustavo Sylvestre, Víctor Hugo Morales, Marcelo Tinelli, los blogueros K, Jorge Rial y Jorge Lanata.

En todas ellas queda en claro el trato que el kirchnerismo le ha dispensado a la prensa en estos diez años, su desprecio por todo aquel que ose contradecir o revelar las grietas del relato oficial y, más aún, por quien quiera mostrarse independiente.

De la misma forma que Esteban Rafele y Pablo Fernández Blanco describen en su libro “Los patrones de la Argentina K”, la forma de gobernar de Néstor y Cristina Kirchner a través de su relación con los grandes empresarios locales, Zunino hace lo propio mediante el vínculo que ambos mantuvieron con los principales medios y los periodistas, en especial, centralizado en la guerra contra el Grupo Clarín.

“La sensación de una Argentina bifurcada no haría más que agigantarse. Hay quienes aseguran que Clarín asumió como nunca antes un rol de partido político, fomentado por la inexistencia de una oposición seria. Algo de eso hubo, pero más bien fue el gobierno el que pasó a actuar con lógica de multimedios en base a la red audiovisual pública y una creciente asociación con dueños de diarios, radios y canales engordados por la monumental caja de la pauta publicitaria oficial. Y extraoficial. El medio se volvió partido, el partido se volvió medio y así quedamos: partidos al medio”, explica el autor.

Es que una de las mayores “victorias” de las que puede vanagloriarse el kirchnerismo es haber dividido y enfrentado a los periodistas, al punto de que muchos ex compañeros y amigos de años dejaron de hablarse y hasta se odian desde que comenzó esta guerra innecesaria que los ha separado entre los que se definen como profesionales y militantes, aunque la segunda acepción no exista y sólo se trate de un eufemismo para llamar a la propaganda política encubierta.

Néstor y Cristina Kirchner han hecho con los medios de comunicación lo mismo que con la sociedad en general: separarla. Crearon un clima de odios, antinomias y venganzas que parecían olvidadas en el país tras la muerte de Juan Domingo Perón. “Entristece pensar que una grieta ficticia, deliberada y en pleno ensanchamiento entre dos Argentinas enojadas sea lo mejor que se logró hace en diez años para dejar atrás el abismo de 2001”, destaca Zunino.

Muchos medios y periodistas entendieron esto desde un primer momento y entablaron una defensa de la libertad de prensa y, en especial, de la profesión como un bien sagrado, como es el caso del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA). Algunos, tensaron su postura al punto de poner en juego su propia credibilidad ante los lectores, oyentes y televidentes. Poco les importó, ya que se está dirimiendo el futuro de su propio oficio.

Es que aún quedan por delante tiempos difíciles para los medios de comunicación y Zunino lo resume con una escalofriante claridad en la frase con la que concluye el capítulo sobre Jorge Lanata: “Esto no termina bien”.

Título: “Periodistas en el barrio: Peleas, aprietes, traiciones y negocios. Miserias y razones de la guerra mediática en la Argentina reciente”
Autor: Edi Zunino
Género: Periodismo
Editorial: Sudamericana
Páginas: 431

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