Hernán Dobry

Historias y noticias

13 junio, 2018

“La vocación es como una mosca que se te para en la nariz, en la oreja, y en el brazo, es algo recurrente que está dando vueltas”

“Cuando le conté a mi papá que quería ser cura me dijo: ‘Si me decías que tenías cáncer o te pisó un auto en la Panamericana me daba lo mismo’”, afirma el presbítero Guillermo Marcó en el programa Voces y memorias por Eco Medios AM 1220 Mhz.
El co-director del Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI), junto al rabino Daniel Goldman y al legislador porteño Omar Abboud, sostiene que si bien sus padres recibieron en forma “terrible” su decisión de sumarse a la Iglesia Católica, su madre no fue tan drástica.
“Cuando le conté a mi mamá se puso a llorar (fue la única que vez que la vi así) y me dijo: ‘Siempre recé por las vocaciones, pero nunca por la de un hijo’. Ella quería que el cura fuera el hijo de otro y no el suyo”, recuerda.
Si bien su decisión sorprendió a su familia, el paso de su vida “un poco mediocre, frívola” a la religiosa le llevó un tiempo, desde que comenzó a visitar los hospitales los domingos en lugar de ir a navegar con su padre, hasta abandonar la carrera de arquitectura que tanto lo apasionaba y decidir inscribirse en el Seminario a los 21 años.
“Empecé a ir todos los domingos a los hospitales y dejé de ir a navegar con mi papá. Él estaba bastante enojado. Sentía que ahí era más feliz – recuerda -. Iba a la facultad o salía y no me interesaba nada, lo que más me atraía era hacer cosas para Dios. Fue una revolución en mi vida. En el medio, tuve idas y venidas, enojos y decir que no, hasta que un día decidí decir que sí”.
Su decisión tomó por sorpresa a sus familiares y amigos porque Marcó “tenía todos los ítems para ser feliz: buena posición económica” una carrera que le “encantaba y tenía el proyecto de formar una familia”. Sin embargo, destaca que no se “sentía pleno”.
Fue en el sacerdocio donde descubrió que “tenía que dar la vida para algo más, para los demás” y tras un retiro sintió dentro de su “corazón que tenía que ser cura” porque se sintió “feliz haciendo el bien por otros”.
“La vocación es como una mosca que se te para en la nariz, la espantás y se te para en la oreja, y en el brazo, es algo recurrente que está dando vueltas – afirma – La vida de un cura es rara, pero tiene una intensidad tremenda, porque estás en contacto con la muerte, la vida, el nacimiento, con el pobre, con el rico”.
Finalmente, después de mucho tiempo sus padres pudieron aceptar su decisión, al punto de que pudo acompañarlos “a bien morir”, algo que Marcó considera como una “de las mejores cosas” que vivió como sacerdote.
“Mi viejo tuvo un acercamiento a la fe al final y le pude dar la unción y acompañarlo hasta el final. No tengo palabras para agradecer lo que significó para mí”, concluye el actual párroco de San Lucas.
Guillermo Marcó es director del Servicio de Pastoral Universitaria, del suplemento Valores Religiosos del diario Clarín, presidente de la Fundación San Lucas, copresidente del IDI, integrante y cofundador del Observatorio para la Prevención del Narcotráfico (OPRENAR) y miembro del Comité de Ética del Instituto de Biología y Medicina Experimental del CONICET.
Estudió en el Colegio San Agustín y en el Seminario Arquidiocesano de Villa de Devoto, donde fue ordenado sacerdote el 17 de noviembre de 1990. Durante una década fue vocero del arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, y ejerció en Nuestra Señora de Luján porteña, Nuestra Señora de Lourdes y San Nicolás de Bari.
Tiene una vasta experiencia en los medios, en programas radio y de televisión como “Cortando clavos”, que se emitía por canal 15 de Cablevisión, y “Marcó y Marconi: Confesiones”.
Ha publicado dos libros: “Escritos” y “Todos bajo un mismo Cielo”, en coautoría con el rabino Goldman y Abboud, y recibido premios como el Santa Clara de Asis, La Ordine della stella della solidaritá Italiana en el grado de caballero, el Fund TV, Adepa, Juntos Educar, DAIA, el Konex y 30 años de Democracia.
El Seminario Rabínico Latinoamericano lo reconoció por su labor en el diálogo interreligioso y, además, fue declarado ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires el 23 de abril de 2018.
Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry al padre Guillermo Marcó en su programa “Voces y memorias”, que se emite por Eco Medios AM 1220 Mhz los martes a las 20, hacer clic en el banner.