Hernán Dobry

Historias y noticias

Bibliocritico

2 diciembre, 2013

Los asesinatos de los primeros gauchos judíos.

La historia argentina que se enseña en los colegios primarios y secundarios suele tener una cuota importante de idealismo y épica, por lo que se va alejando de lo que realmente ocurrió, cada vez que se la manipula para que parezca una especie de cuento de superhéroes. Algo similar ocurre en la comunidad judía en el país, en especial, cuando se abordan sus inicios, con la llegada de los primeros inmigrantes.

El relato que se escucha o se lee frecuentemente muestra que los primeros colonos arribaron a fines del siglo XIX gracias a la ayuda del barón Maurice Hirsch, un filántropo alemán, y se instalaron en Moisés Ville, provincia de Santa Fe y, luego, en otras localidades que fundaron en Entre Ríos, La Pampa, Buenos Aires y Santiago del Estero.

De allí, surgieron los famosos gauchos judíos, que el escritor Alberto Gerchunoff inmortalizó en su libro (luego convertido en película) cuando se cumplía el centenario de la Revolución de Mayo y que se han transformado en un símbolo del arraigo de los israelitas a estas tierras.

Sin embargo, la realidad fue muy distinta y eso es lo que viene a relatar Javier Sinay en su libro “Los crímenes de Moisés Ville: Una historia de gauchos y judíos”. La llegada de los primeros colonos al país, que venían huyendo del terror y las matanzas de la Rusia zarista, estuvo signada por la desgracia: el abandono, la estafa, la muerte y, sobre todo, mucho sacrificio.

El autor se sumerge en este mundo a través de una serie de asesinatos que se produjeron en la primera localidad judía del país de la mano de un artículo que le envía su padre sobre el tema, escrito por su bisabuelo, el periodista Mijl Hacohen Sinay, fundador del primer diario de la colectividad en la Argentina (Viderkol). Así, se transforma en una mezcla de detective, investigador e historiador y transmite todas esas facetas en su texto.

En su búsqueda por revelar de qué se trataron estos crímenes, comienza a descubrir cómo fue realmente la colonización israelita en el país, los padecimientos que sufrieron en sus inicios, la peleas con la Jewish Colonization Association (JCA), la empresa que el Barón Hirsch había fundado para rescatarlos de Rusia, y, por sobre todo la relación tormentosa con los gauchos que habitaban en esa región santafecina, y que se convertirán muchas veces en sus verdugos.

Pero, a medida que avanza en su investigación va descubriendo sus raíces judías (que lo llevan a estudiar ídish para poder leer los artículos de la época y a participar de ceremonias religiosas en la sinagoga del pueblo) y la historia de su propia familia, dos cosas que, en su mayoría, desconoce en detalle.

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