Hernán Dobry

Historias y noticias

Radio

18 octubre, 2019

“Me encantan los desafíos, las cosas fáciles, no”

“Soy actor, pero dejé la carrera para casarme con mi esposa, con quien vamos a cumplir 50 años juntos”, afirma el locutor Juan Francisco Ibáñez Echeverría, más conocido como Pancho Ibáñez, en el programa “Voces y memorias” por Eco Medios AM 1220.
Si bien se ha hecho famoso en la Argentina por su carrera como conductor de televisión, en sus inicios tuvo un paso efímero por el teatro y las telenovelas en la Argentina y en España, donde pasó su juventud y se recibió de abogado (en la Universidad de Santiago de Compostela).
“Nadie nace conductor, ni contador, ni médico. Ahora, bailarín o músico, sí. Después, que baile o toque un instrumento es otra cosa. Me analizo a mí mismo y digo: “soy actor”. No estudié, podría haberlo hecho para perfeccionarme – afirma -. Hay varias razones por las que no lo fui. La más importante es mi mujer, que siempre me reprocha que le tiró la pelota ella, como diciendo ‘fue por tu culpa’. Pero lo hice sin ninguna culpa. En algún momento, actuaba en teatro amateur, presentaba teatro argentino y en un momento mi novia me dio el ultimátum: ‘Con un actor no me caso’. Debe haber tenido esa imagen del bohemio, que uno no sabe en que termina. No imaginaba que podría tener contratos muy interesantes y reconocimiento internacional. No tuve ninguna duda de que lo que me interesaba era casarme con ella y dejé porque también me gustaban otras mil cosas”.
En 1965, volvió a Buenos Aires porque a su padre, que era diplomático, lo destinaron a la Capital Federal, y allí aprovechó para formar parte del elenco de “La Rebelión de Mamá”, junto a Fabio Zerpa, Iván Grondona, Irma Roy, y “Don Juan Tenorio”, con José María Vilches en el museo Fernández Blanco. A su regreso a Madrid, debutó en la televisión.
“Entré a un estudio como actor para hacer una telenovela que se llamaba Selva de Pasiones. Venía del teatro y el director me hablaba desde el techo, lo oía sin que estuviera ahí cerca del escenario y yo miraba para arriba para ver si estaba en un andamio colgado. Me hablaba del control – recuerda – Siempre me sentí bien, no me asustó, no me sentí presionado por el medio. Me pareció natural y me desenvolví muy feliz y tranquilo en los estudios. No recuerdo haber tenido un shock la primera vez que estuve frente a una cámara, porque era consciente de que no le estaba hablando ni a un niño, a una mujer, a un hombre, a un señor culto, sino a alguien que no tenía sexo, edad, formación política, ni un coeficiente intelectual determinado. Tenés que hablar de la forma más natural y clara posible, para que se entienda. Es el mismo secreto que para la locución: no hay que imaginar, hay que ser lo que uno es en la forma más directa posible y sin perjuicio de quien está del otro lado”.
En España, también debutó frente a un micrófono, en la Cadena Azul de Radiodifusión (CAR), donde trabajó hasta que le surgió la posibilidad de irse a Holanda a Radio Nederland, donde se quedó tres años y llegó a tener tres programas de música, una de sus grandes pasiones, en los que hacía las veces de disc jockey.
“Lo bueno de la experiencia holandesa es que, en las radios internacionales, por lo menos en aquel entonces, uno transmitía para todo el mundo a través de la onda corta. Tenía tres programas musicales a lo largo de la semana: Hispano Musical, Pop Clan y Estudio 2000, cada uno con su estilo – destaca -. Vivo y disfruto con la música continuamente. No nací músico, pero creo que si oyente. Cuando me preguntan cuál es mi preferida, digo que son muchas. No quiero caer en el lugar común y tonto de afirmar: me gusta la buena. La que es buena para mí puede ser mala para otro. Me gusta mostrar que la buena música no tiene edad, eso tienen los clásicos y no hay cosa peor que lo que está de moda, porque puede quedar totalmente afuera mañana”.
Si bien sus inicios fueron en la radio, su mayor reconocimiento en la Argentina vino por los ciclos que condujo en televisión, como “El deporte y el hombre” o “Tiempo de Siembra”. Sin embargo, su gran sueño es volver a estar frente a un micrófono.
“Es mi favorita porque es más cálida y sincera. La televisión tiene muchas cosas que la rodean y la pueden transformar, iluminación, musicalización, edición, lo que fuere. La radio es lo que se está oyendo segundo a segundo con alguien del otro lado, cerca del receptor prestando atención y escuchando. Es casi un mayor desafío que la televisión. Me encantan los desafíos, las cosas fáciles, no. – concluye – Hice muy poca radio. Me lo pregunto a veces y no quiero culpar a nadie. Soy un poco difícil cuando me dicen qué tipo de programa me gustaría hacer: uno semanal, de doce horas. No estaría hablando todo el tiempo, sino que sería algo para los distintos estados de ánimo. No es lo mismo el amanecer que el mediodía o en la hora de la siesta donde con el parlante uno se queda veinte minutos reposando mientras pasa música y vuelvo después de esa media siesta. Los entrevistados son distintos, pasa algo urgente, porque es la noticia que está candente y cuenta qué fue de su vida, cuenta recuerdos de otros años y el humor y la discusión y el impacto y la novedad. Muchos estados de ánimo a lo largo del día y uno es el responsable, el hilo conductor, el intérprete o comunicador de lo que sucede con una producción muy eficiente que ha trabajado para eso toda la semana. Cuando digo esto muchos me responden que no es mala idea y les empieza a dar vueltas en la cabeza que podría ser un nuevo formato, que la gente se enganche. Sé que no es fácil, es una utopía, pero las utopías son muy atractivas. Lo más probable es que nunca lo lleve a la realidad”.
Pancho Ibáñez es abogado, actor, locutor y presentador. Estudió derecho en la Universidad de Santiago de Compostela. En sus inicios, trabajó como actor en España y la Argentina. Durante su carrera formó parte del elenco de películas y programas como “Las locas del conventillo”, “Casi no nos dimos cuenta”, “Selva de pasiones”, “Superagentes y titanes”, “La Peste”, “Nathán, el peluche asesino”, “El retrato de Felicitas”, “La aventura del descubrimiento, “Dolores de casada”.
En teatro, actuó en las obras “La rebelión de mamá” y “Don Juan”. En sus inicios en los medios, en la década de 1970, se desempeñó como conductor en la emisora internacional Radio Nederland, en Holanda.
Luego, estuvo al frente de diversos programas entre los que se destacan “Cada Mañana es un Mundo” (Radio El Mundo), “Estadiovisión” (Canal 11), “El deporte y el hombre” (Canal 13, ATC y América TV), Historias (ATC), Desafío Volver (Volver) y La centuria (Canal 13), Tiempo de Siembra (Canal 13) y Vaca Muerta Energía Argentina (LN+).
Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry al locutor Pancho Ibáñez en su programa “Voces y memorias”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los martes a las 20, hacer clic en los banners.

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