Hernán Dobry

Historias y noticias

10 agosto, 2018

“Me metí en política porque no iba a quedarme callado viviendo en la provincia con Aníbal Fernández como posible gobernador”

“Me metí en la política porque me tocó vivir la insolencia y el fascismo de un Estado que amenazaba a los que no estábamos de acuerdo con el memorándum con Irán y a quienes pedíamos un trato digno a la muerte del fiscal Alberto Nisman”, afirma el diputado nacional por la provincia de Buenos Aires por Cambiemos, Waldo Wolff, en el programa “Voces y Memorias”, por Eco Medios AM 1220 Mhz.
El también miembro del Congreso Judío Mundial mantiene una actitud combativa con respecto a las agresiones que ha recibido dentro de la política por su condición judía, al punto de que ha demandado ante la Justicia a legislador de Unidad Ciudadana, Leopoldo Moreau, quien lo acusó de ser un agente del Mossad, el servicio secreto israelí.
“Los ataques que recibo tienen que ver con estos arquetipos de tratar de demonizar siempre al que piensa distinto; y soy distinto. Soy un tipo que reclama, que no se calla, un contestatario. El populismo que no entiende al otro como un valor agregado, siempre tiene que denostarlo”, explica.
Además, de la acusación de Moreau, Wolff fue denunciado ante la Justicia de traidor a la patria, luego de la muerte del fiscal Alberto Nissman, junto a otros intelectuales y dirigentes judíos, algo que el magistrado finalmente desestimó.
“Me resumo básicamente como un macabeo, ellos fueron en tiempos bíblicos un grupo de judíos que los griegos quisieron helenizar y no pudieron porque ellos quisieron mantener su identidad; el macabismo es mostrar mi judaísmo como tengo ganas, ya sea en la política, en mi casa o en el deporte, tiene que ver con mi identidad – explica -. El día que te cercenan la posibilidad de manifestar tu identidad, te cercenan todo y ante todo soy un libertario, ni de derecha, ni de izquierda”.
Wolff llegó a la política de la mano del intendente de Vicente López, Jorge Macri, quien lo convocó a formar parte de Cambiemos, como candidato a diputado para las elecciones de 2015, luego de ver cómo se oponía al gobierno de Cristina Kirchner desde su rol de vicepresidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA).
“Me sorprendió porque no lo tenía en mis planes, porque nunca había pensado en ser diputado nacional. Me dijo lo converse con otros referentes y la verdad que sos un cuadro que nos interesa que te sumes – explica -. Hablé con mi familia, mi mujer y mis hijos, a un día de cerrar las listas, les dije: aunque no entre, quiero involucrarme porque yo no voy a quedarme callado viviendo en la provincia de Buenos Aires con Aníbal Fernández como posible gobernador”.
Su decisión generó ruido dentro de la colectividad judía, donde algunos dirigentes y miembros lo acusaron de haber utilizado a la DAIA para lanzar su carrera política. En cambio, otros sectores lo apoyaron en su decisión.
“Me parece bien si un hombre que está en la dirigencia un día quiere abrazar a un proyecto partidario, pueda renunciar e irse. Tenemos que salir del gueto. Tengo compañeros que son secretarios generales de gremios, y no renuncian y son parte; otros también representan instituciones, a mi parece que está bien – concluye -. No recibí apoyo de los dirigentes, en alguna gente por envidia, en otra por temor y a nivel institucional muy poco. Fui denunciado por traición a la patria siendo vicepresidente de una institución que representa a más de cien instituciones y no recibí ni una sola carta de solidaridad. Me amenazó un juez federal (Daniel Rafecas), que fue condenado por la amenaza finalmente en el Consejo de la Magistratura, y nadie levantó un teléfono o mandó una carta para apoyarme. No lo vivo con ningún tipo de resentimiento, si no como bajar las banderas de ciertos valores que ni siquiera tienen que ver solo con el judaísmo, sino con la solidaridad con un tipo que queda en el frente solito”.
Waldo Wolff es martillero público, licenciado en Administración de Empresas por la Universidad de Belgrano y cursó la maestría en Negocios Internacionales. Además, de desempeñarse como diputado nacional, es miembro del Congreso Judío Mundial y vicepresidente del International Council Jewish Parliament (ICJP).
Antes de esto, fue presidente de la Federación Argentina de Centros Comunitarios Macabeos (FACCMA), vicepresidente de la Confederación Latinoamericana Macabi (CLAM) y de la DAIA.
Hasta los 29 años fue arquero profesional de fútbol de campo en clubes como Atlanta, Deportivo Italiano e Ituzaingó.
Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry al diputado Waldo Wolff, en su programa “Voces y memorias”, que se emite por Eco Medios AM 1220 Mhz los martes a las 20, hacer clic en el banner.