Hernán Dobry

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14 septiembre, 2020

“Mi aporte es haber llevado el tango al rock o traer nuestro rock al tango”

Hernán “Cucuza” Castiello se ha convertido en un personaje central en el mundo del tango local ya que no ha llevado este género, del que es cultor desde hace décadas, a fusionarse con el rock y el pop en su álbum “La Menesunda”.
A su vez, su bar “El Faro”, en Villa Urquiza, se ha convertido en un centro de la música porteña donde se presentaba semanalmente, antes de la cuarentena, para repasar su repertorio y en donde nunca faltaban invitados para compartir el escenario.
En una entrevista exclusiva con el programa “Letras y corcheas”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los jueves a las 22, Castiello explica cómo fue el proceso de producción de “La Menesunda” y cómo se convirtió de jugador de fútbol profesional a cantante de tango.

Mario Dobry (MD): ¿Qué le aporta hoy al Buenos Aires urbano, el barrio, al tango para que éste encauce su retorno en el gusto popular tanto en lo que hace a la manifestación de sus letras como a sus orquestaciones?
Hernán Castiello (HC): La voy a contestar, por un lado, la pregunta en forma personal y creo que, en definitiva, va a tener más eco en la respuesta. Puedo hablarte bastante de lo que intento yo como cantor de tango, a la vez que soy escucha del género y de la música. Lo que trato es, por un lado, siempre ser bastante respetuoso de la raíz del tango. Lo que mejor puedo aportar como cantor y persona que está dentro del género es, también, una apertura y una mixtura a esa tradición. Esa tradición está fenomenal, está bien y eso es como intocable, pero me parece que mi aporte tiene que ver con la apertura, con otras nuevas letras, con llevarlo, en este caso, al rock o traer a nuestro rock, el nacional, al tango. Tengo una impronta muy fuerte con lo que tiene que ver con la raíz del tango y, de hecho, escucho el del ’30 y ‘40, de lo que llamamos la época de oro. Por suerte, no sé si tendrá que ver un poquito con la crianza en la oreja musical que me ha hecho mi familia, también te puedo hablar de los que lo hacen hoy y de los de las bandas nuevas de rock, de pop. Soy un tipo muy interesado en la música y, particularmente, con la que tiene que ver quizás con la porteñidad, con mi ciudad, con Buenos Aires, que es lo que conozco, mi barrio. Creo que dentro de eso está el tango y, sin duda, el rock nuestro, como le llamo. Lo que trato de aportar es esa raíz tanguera, que de hecho lo soy, porque soy de esos tangueros, pero con una mirada, una oreja y, sobre todo, con el corazón abierto, a otras propuestas dentro del tango y no solamente dentro del él. Es importante eso, saber de dónde venimos musicalmente, conocer esa parte, esa tradición del tango, pero no estar desesperanzado. Promuevo que sigan surgiendo y apareciendo muchísimos cantores y cantoras, músicos, compositores, pero no toda la gente está como esperanzada en eso. Tuve la suerte que, cercano a 2000, dentro del tango empecé a escuchar al Tape Rubín, a La Chicana y eso a mí, como tanguero tradicional, me esperanzó también. Entonces trato, desde mi lugar, contagiarlo a un montón de gente más veterana, quizá, que por cuestiones de gusto o de información no está al tanto de un montón de cosas que pasan dentro del tango de hace rato. Lo primero que trato de hacer es mostrarle a ese muchacho o veterano, veterana que estoy de su lado, de su vereda, que soy tanguero tradicional, pero ojo, no piensen que no pasan buenas nuevas cosas dentro del género. Ese es un poquito, por mi edad y por mi vivencia, el papel que ocupo, más allá de obviamente lo que soy es cantor.

Hernán Dobry (HD): En uno de tus discos mezclaste el rock y el tango. Recién hablabas un poco de estos gustos, de la tangolencia roquera. Históricamente, no era tan así, eran como dos estilos que no se tocaban y hasta casi era mala palabra para un roquero hablar de tango, era cosa de viejos. Hace ya unos cuantos años esta cuestión empezó a cambiar y cada vez más roqueros empezaron a hacer versiones de tango y vos fuiste a la inversa: llevaste al tango algunos de los viejos clásicos del rock nacional ¿Cómo lo recibe la gente, el público este nuevo estilo, esta tangolencia roquera que creaste?
HC: En primer lugar, hay gran parte de cierto de lo que decís y se lo anoto a la falta de información, a veces, de interés y a la posibilidad de conocer. Hay o hubo un versus grande entre el tango y el rock, muchas veces impulsado por la gente del tango y otras por la del rock. A lo que nos gusta la música, lo que nos interesamos un poquito y vamos más allá, nos enteramos de que en el primer disco de Almendra que fue, quizá, el más importante del rock nacional, hay participaciones de gente relacionada con la música popular y con el tango: de Alchurrón, que es un gran músico arreglador. También, en colaboración con Spinetta, está el maestro Mederos, por ejemplo, por citarte algunos caprichosamente. Hay una cosa de rivalidad por desconocimiento o porque sencillamente por cuestión de gusto también, pero sin duda el que se mete dentro del rock nacional se entera de que Piazzolla era fanático de Spinetta; Fito Páez, de Goyeneche, que el papá de Spinetta era cantor de tango, que un tema de ese disco de Almendra, que se llama Figuración, está inspirado gran parte del coro que dice: “Si vas a perder tu amor, por alguien te ha dicho ya” en el coro Parllato, de María de Buenos Aires, la ópera de Ferrer y Piazzolla. Charly García, mismo, cuando en la época de Sui Generis le preguntó a un periodista que era el grupo, le respondió: canción, rock y tango. O sea, no dice que era como tango, sino que era tango. Siempre tuvieron cosas en común, por lo que tiene que ver con la ciudad, con lo porteño. Pero es lógico que no trascienda del todo. Me pasa a mí que canto y escucho tango de los seis años, a los 8-9 años gracias a mi hermano, que tiene 17 años más que yo, mientras escuchaba Tanturi y a Enrique Campos, que está buenísimo, y a Goyeneche y Floreal con Troilo, mi hermano agarraba el disco, corría la púa y ponía a Deep Purple, Almendra, Los Beatles y eso a mí, se me hizo un ejercicio muy sano, casi a nivel inconsciente. Podía escuchar tranquilamente tango y Sui Generis, Serú Girán y lo que vino después también, el pop, el rock. Tuve la suerte esa de que alguien me despertó en la oreja y la cabeza. Tengo la tranquilidad de que canto tango desde los seis años, que sigo haciéndolo desde el lugar mío referente, que es un bar de 1931, a dos cuadras de mi casa, canto 40 tangos por noche, “Farolito de papel”, “Volvió una noche”, “Pucherito de gallina” y eso me da cierta tranquilidad y, hasta te diría, autoridad como para hacer también esta otra parte que es que La Menesunda, tagolencia roquera. Hasta ahora, siento que fue muy bienvenido a eso, pero, obviamente, debe haber tangueros que deben decir: mirarlo a este. No me lo han hecho saber cara a cara, pero no me preocupa tampoco, porque mi conciencia tanguera está tan tranquila, que hace tantos años que lo hago y sigo haciéndolo, entonces tampoco me preocupa esa esa opinión. Se acercó muchísima gente, por ejemplo, a escuchar tango a El Faro a partir de la Menesunda, los pibes que venían a escucharla y, después, al tiempo, se acercaron a escuchar tangos al Faro.

Si querés ver o escuchar la entrevista completa que le realizaron Hernán y Mario Dobry al cantante Hernán “Cucuza” Castiello en su programa “Letras y corcheas”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los jueves a las 22, hacé clic en los banners.

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