Hernán Dobry

Historias y noticias

Bibliocritico

20 febrero, 2014

Muchas preguntas y pocas respuestas sobre el caso Eichmann.

Tratar de desmitificar una historia que fue contada una y mil veces por sus protagonistas, historiadores e investigadores, y que ya está asumida como cierta por la sociedad argentina y de gran parte del mundo es una tarea por demás complicada y que, desde el inicio, podría hasta ser una causa perdida. Sin embargo, en aras de la verdad, es una misión que debe ser asumida por cualquier periodista que se precie de tal, si cuenta con la información en su mano.

Eso fue lo que hizo la alemana residente en Buenos Aires, Gaby Weber, cuando encaró la escritura de su último libro “Los expedientes Eichmann: Los archivos desclasificados que revelan su relación con el sionismo, la guerra fría, la bomba atómica y el engaño sobre su secuestro en la Argentina”.

La periodista logró acceder a los archivos del servicio de inteligencia alemán, el Bundesnachrichtendienst (BND), sobre el jerarca nazi tras entablar una querella contra el gobierno que ganó dos veces. Pese a esto, no le entregaron cien páginas que aún permanecen como secreto de estado.

A partir de esos documentos y otros que consiguió en dependencias públicas y privadas de su país y otras partes del mundo, Weber afirma que el relato oficial israelí sobre el secuestro de Eichmann en la Argentina es falso: que fue utilizado para cubrir pruebas atómicas estadounidenses en la Patagonia, que la SIDE estaba al tanto del movimiento de los hombres del Mossad, que no fue enviado en un vuelo directo entre Buenos Aires y Tel Aviv, y que el gobierno de David Ben Gurión no sólo no le interesó nunca buscarlo sino que, además, negoció con el de Konrad Adenauer su silencio para evitar que inculpara a otros ex nazis que formaban parte de la administración germana a cambio del desarrollo de su planta de energía nuclear en la localidad de Dimona.

“La versión del secuestro heroico del Mossad no puede ser cierta. Técnicamente era imposible de realizar y contradecía intereses políticos y económicos del gobierno de Ben Gurión. También está claro que los Estados Unidos llevaron a cabo durante la moratoria pruebas nucleares clandestinas en la Argentina Si hubieran sido publicadas (muchas personas sabían de ellas) el Pentágono habría sido inculpado por el terremoto de Valdivia”, afirma Weber.

Quizás algunas o muchas de sus presunciones sean ciertas en su totalidad o parcialmente pero los datos que publica en su libro no sirven para probar ninguna de ellas. Tan sólo logran demostrar que la versión hasta ahora conocida diferiría con lo que ocurrió en la realidad en mayo de 1960. Incluso, es difícil conectar entre sí mucha de la información que brinda sobre cada una de sus teorías.

A su vez, algunas de sus hipótesis, como es el caso del terremoto de Valdivia que supuestamente habría sido causado por una prueba atómica realizada por los Estados Unidos bajo tierra cerca de Puerto Deseado, en la Patagonia argentina, es refutada por los sismólogos que consultó, quienes afirman que una detonación de este tipo no podría provocar un sismo y menos del tamaño del tamaño del ocurrido en Chile en esa época.

El punto más saliente del libro es el material al que accedió Weber y ese es su gran aporte a la historia del caso Eichmann, que a partir de su texto ha dejado de estar cerrado para siempre. Ahora, será el turno de otros investigadores tomar la posta e intentar responder muchas de las preguntas que se hace la periodista o, incluso, sumar otras nuevas que sirvan para entender definitivamente qué fue lo que ocurrió con el jerarca nazi en la Argentina en mayo de 1960.

Título: “Los expedientes Eichmann: Los archivos desclasificados que revelan su relación con el sionismo, la guerra fría, la bomba atómica y el engaño sobre su secuestro en la Argentina”
Autor: Gaby Weber
Género: Historia, periodismo
Editorial: Sudamericana
Páginas: 285

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