Hernán Dobry

Historias y noticias

Radio

6 marzo, 2020

“No le daba mucha importancia a probarme porque tenía el estudio como primera prioridad”

“La Selección no era un sueño para mí. Mi sueño era irme a jugar a Europa y lo pude lograr”, afirma el ex futbolista Alberto Márcico en el programa “Voces y memorias” por Eco Medios AM 1220.
A diferencia de lo que suele ocurrir con la mayoría de sus colegas, el ex delantero de Boca Junios nunca pensó en que podía llegar a formar parte de la escuadra nacional, como tampoco de un equipo de primera división.
“El día que me tocó jugar por primera no estaba nervioso. El ‘Tigre’ Gareca dijo antes del partido que yo era el único que me cambiaba tranquilo. Es que no esperaba tanto el debut en primera, porque no hice la carrera para eso, como tampoco la hice para debutar en la Selección Argentina”, destaca.
La vida de Márcico siempre estuvo vinculada con la pelota, pero para jugar en los potreros de los barrios de la Boca y Barracas, mientras cursaba la escuela primaria, la secundaria y el profesorado de Educación Física.
“El fútbol tampoco fue mi gran prioridad en su momento. Mi viejo quería que terminara el secundario. Soñaba con ser futbolista, pero no profesional. A los 18-19 años quería ser profesor de educación física en un secundario o en un primario. Apuntaba a eso”, recuerda.
Durante su adolescencia se probó en el club de la ribera y en Chacarita Juniors pero lo rechazaron. Sólo Racing lo aceptó a los 16 años, pero por problemas de fichaje no podía jugar y decidió irse. Tendrían que pasar tres años más para que fuera a Ferrocarril Oeste, donde lo sumaron a la tercera y rápidamente debuto como profesional.
“No le daba mucha importancia a probarme porque como primera prioridad tenía el estudio y después el trabajo y ayudar a mi familia. Cuando lo hice, no tenía presión porque no me la ponían mis padres y, si no entraba, me volvía a trabajar sin problema”, explica.
Sin saberlo, allí conocería a quien sería su maestro en lo deportivo y en lo personal y con quien le tocaría estar a sus órdenes tanto en el inicio en Ferro como en el final de su carrera en Gimnasia y Esgrima de La Plata: Carlos Timoteo Griguol.
“Lo primero que te hacía era educarte. Han pasado futbolistas que eran maleducados o no se adaptaron y quedaron afuera. Él quería que cuando vos le pegaras una patada al rival fueras y le dieras la mano, lo levantes y le pidas perdón. Un señor, un fuera de serie – resalta -. Los hacía estudiar a los jugadores. Los que tenían una buena semana en la escuela no jugaban el domingo”.
Fue el propio Griguol quien también lo iniciaría en la que hoy en día es su otra gran pasión: el mercado inmobiliario. En la actualidad, se encuentra abocado a la construcción de edificios en la ciudad de Buenos Aires y la venta de esos departamentos.
“Él es el culpable de que yo esté en el negocio de la construcción, porque nos insistía que lo primero que hiciéramos con lo que ganáramos fuera compráramos un departamento y luego otro”, resalta.
Una tarde estaba sentado en un bar, conversando con un joven frente a una obra y le consultó si su papá era arquitecto o ingeniero. La respuesta lo sorprendió: sólo se trataba del inversor que contrataba a todos los demás para que hiciera el edificio. Fue en ese momento que decidió volcarse a ese negocio.
“Traje toda mi plata que gané en Francia a la Argentina para invertir acá – concluye -. Si hubiera sabido todo lo que iba a pasar acá en todos estos años, hubiera elegido otro país para hacer mis raíces laborales”.
Alberto Márcico debutó en Ferro en 1980 y cinco años más tarde fue vendido al Toulouse, de Francia, donde jugó hasta 1992, cuando regresó al país para sumarse al plantel de Boca Juniors y, luego, al de Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde terminó su carrera, en 1998.
Fue campeón dos veces con el equipo de Caballito (1982 y 1984), obtuvo el Torneo Apertura, la Copa Máster de Supercopa (1992) y la de Oro Nicolás Leoz (1993) con el club de la ribera.
Durante su carrera jugó 616 partidos e hizo 132 goles, y recibió el Olimpia de Plata, en 1984. En Francia, fue nombrado el mejor jugador de la historia del Toulouse, donde se desempeñó también como manager para Sudamérica durante cuatro años.
Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry al ex futbolista Alberto Márcico en su programa “Voces y memorias”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los martes a las 20, hacer clic en los banners.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *