Hernán Dobry

Historias y noticias

Radio

29 octubre, 2021

“No milito ni en el gobierno ni en la oposición, pero sigo haciendo política”

Jorge Remes Lenicov ha sido un piloto de tormenta. En medio de la mayor crisis económico-político-social de la historia argentina, en enero de 2002, se hizo cargo del Palacio de Hacienda, cuando pocos querían estar en ese cargo. Fue el encargado de hacer el trabajo sucio que, luego, le permitió al país estabilizarse y comenzar a crecer.
Antes que eso, había sido ministro de Economía de la Provincia de Buenos Aires, diputado nacional y profesor universitario, además de haber estado exiliado en Bolivia durante la última dictadura por su militancia peronista.

Hernán Dobry: ¿Qué siente cuando mira hacia atrás y ve todo lo que hizo a lo largo de su carrera?
Jorge Renes Lenicov (JRL):
Me siento conforme. Hice esas cosas porque deseaba hacerlas, pero, también, porque las pensé como un servicio tanto, cuando trabajé en la universidad o en la administración pública y en consultorías privadas. Ya desde chico, cuando empecé a estudiar economía, tuve vocación pública. La vida a uno lo va llevando por esos carriles, pero sinceramente, sacando algún caso, todo lo que hice en el Ministerio de Economía en la Provincia de Buenos Aires o en la Nación son lugares en los que deseaba estar.

HD: ¿En qué momento le surgió el deseo de ser economista?
JRL
: Cuando terminé la escuela primaria, fui al comercial. Mis padres me anotaron ahí, un poco pensando que iba a obtener un título de perito mercantil y que, si a ellos les pasaba algo, por lo menos ya tenía un título. Éramos de una familia clase media-media. Ya en segundo año empecé a coleccionar el Clarín Económico que salía los domingos en papel biblia, a principios de los años ‘60. A los 13, 14 años me gustaba la economía y dio la casualidad de que un amigo de mi hermano mayor empezó a estudiar la carrera en la facultad, que recién se abría. La carrera de economía en la UBA empezó en el ‘61 y en La Plata en el ’64. Empecé a estudiar en el ‘66, soy la tercera promoción de economistas. En esa época. era muy extraño, mi papá era fotógrafo y periodista gráfico, en esa época “licenciado en Economía” era algo que no se entendía, Entonces decía: “mi hijo es de Económicas”, no era contador. Era una época en la que un debía ir a la universidad, nuestros padres nos decían que teníamos que hacerlo porque era, de alguna manera, el ascenso social. Era abogado, medico, ingeniero o contador.

HD: Pero no economista…
JRL
: Cuando les dije que iba a estudiar economía, mucho no entendieron. Después sí, cuando me vieron en la función pública y como ministro. Pero siempre me gustó la función pública,

HD: Durante buena parte de su carrera que no estuvo en la función pública lo pasó en la academia ¿Por qué no hizo una maestría o un posgrado?
JRL:
Lo que pasa es que en el ‘73, ‘74 y ’75 ya militaba en el Partido Peronista. Nunca participé de las organizaciones armadas, pero era militante peronista. Me habían ofrecido en el ’73, cuando estaba en la facultad, hacer un doctorado en Estados Unidos, en Harvard, era una posibilidad y lo rechacé porque en ese momento preferí la actividad política. Después, seguí avanzando en la actividad política y en la función pública. Ahora, con el tiempo, cuando uno reflexiona se da cuenta de que son dos bichos diferentes. El que hace política en términos económicos se va formando de una manera que es distinta a seguir la actividad académica pura. Son dos personalidades diferentes. Opté por la actividad pública, dejé la académica de investigación, pero seguí siendo profesor en la universidad y daba clases. Ahora ya no, en ese sentido estoy retirado de las clases presenciales, doy charlas, conferencias y alguna clase puntual a la que llaman de la universidad y con mucho gusto voy. No pude hacer una vida académica pura y actividad política, me parece que ninguno puede, no va.

HD: ¿Qué herramientas le hubieran podido sumar los postgrados a la función pública?
JRL:
Siempre es bueno tener, cuando uno se gradúa, una experiencia académica en el exterior en términos de estudios. Eso siempre aporta porque conoces a otras personas, otros países, la forma en la que se aprende en otras universidades de primer nivel. Tal vez me hubiera sumado, pero también es cierto que en esa época la carrera de economía en La Plata era muy buena y todavía lo sigue siendo. Es de las mejores del país, no porque haya estudiado ahí, pero es muy buena. No es que no sea necesario tener un doctorado afuera, pero la formación es muy buena y da lugar a que uno pueda desempeñarse en la administración pública y tomar decisiones con fundamentos.

HD: Domingo Cavallo decía que cuando se fue a Harvard, “todo lo que había aprendido en la función pública en Córdoba era tanto como un postgrado en Economía y tenía que explicar que muchas cosas no eran como se decían en la teoría”.
JRL:
De todas maneras, el doctorado en el exterior sirve básicamente cuando uno está en una carrera académica y necesita mucho material para investigar y dar sus clases. Es diferente cuando uno hace política económica o economía política, son dos cosas diferentes. Con los elementos que uno obtuvo en la universidad, es suficiente como para estar en el Estado.

HD: ¿Alguien que militó desde tan joven y formo parte de la vida política durante tantos años puede dejar la política?
JRL:
Dejé la política partidaria, no estoy militando ni en el gobierno, ni en la oposición, pero sigo haciendo política. A principio de año, hice un trabajo, se difundió, di reportajes, conferencia, para mí eso es hacer política. La situación es esta y si no hacemos ciertos acuerdos va a seguir descendiendo. Decir eso es hacer política y lo hago, pero no hago política partidaria.

Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry al economista Jorge Remes Lenicov en su programa “Voces y memorias”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los martes a las 20, haga clic en los banners.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *