Hernán Dobry

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30 septiembre, 2021

“No puedo quedarme quieta porque me aburro y me deprimo”

El proyecto Prisma ha resultado un producto novedoso e innovador en medio de la pandemia, en que el a través del arte busca generar una reflexión y divulgación de la perspectiva de género a través de producción de ficción, publicación de textos y debates, entre otros temas.
Si bien estaba pensado para hacerlo en forma presencial, el comienzo de la cuarentena hizo que Malena Solda y Valeria Kovadloff, sus curadoras, productoras y directoras, tuvieran que modificar sus planes sobre la marcha y adaptarse a las nuevas circunstancias.

Hernán Dobry (HD): ¿Cómo se condensa tu carrera en el proyecto Prisma?
Malena Solda (MS):
Con Valeria Kovadloff, nos juntamos a conversar sobre qué podíamos crear con temas que nos interesen a las dos. El primero que surgió fue el feminismo y las distintas miradas que hay sobre el tema, tantas como experiencias de vida de mujeres. Entonces, se nos ocurrió hablar sobre distintos tipos de feminismos, también dependiendo desde dónde se lo mire. Armamos un cruce entre Suiza y la Argentina, es la primera propuesta del proyecto, la etapa inicial. Vamos generando encuentros y espacios con artistas y dramaturgas de allá, y actrices y directores de acá. Todo lo que hacemos tiene que ver con una mirada de género, el feminismo y el rol de la mujer en nuestra sociedad, reflexionamos sobre ese tema.

HD: En el proyecto Prisma, también vas a sumarte como actriz ¿en qué vas a consistir la obra?
MS: Eso es para lo que más me preparé. Es un lindo proceso, una vez que el proyecto está andando, marchando, caminando y le va muy bien, estamos tranquilas, puedo correrme un poquito y sumarle este nuevo rol como actriz. Participar como actriz en un proyecto propio es espectacular, es lo más lindo que te puede pasar. Un marco como el de Prisma, donde está la biblioteca sonora de las mujeres, nos da mucha contención. La obra se llama “Yo no soy la hija de Nina Simone”, una obra de Juli Gilbert, la misma dramaturga de la biblioteca sonora de las mujeres. Es una conversación o un monologo, depende como se mire, de una mujer en un hotel en Atlantic City, que toma como disparador la vida de Nina Simone y cómo afectó su propia vida. Ella también se llama Nina, su madre era admiradora de ella. Al principio, parece una catarsis, pero se vuelve un recorrido por su vida y su búsqueda, la relación entre los hombres y las mujeres, el lugar que ocupó ella, lo que ella cuestiona. Es muy interesante.

HD: ¿Cuál es la diferencia a la hora de preparar un texto así para un audioteatro y uno de teatro tradicional?
MS:
La única diferencia es que en alguna instancia en el teatro profesional vas a poner el cuerpo y eso se va a ver. Acá, acciono, pero no se va a ver, solo escuchar. Estamos trabajando con Juan Parodi como director y recién estamos empezando a hacer ese proceso.

HD: ¿Trabajás con un micrófono inalámbrico para no perder el audio cuando te vas moviendo?
MS:
Me re preocupa eso. Ensayo sin micrófono y, después, estoy sentada y evoco movimientos, pero no más que mover cierta parte del cuerpo. De todas formas, me gustaría poder trabajar con un inalámbrico. Todavía, no lo hablamos con el editor de sonido, para mí sería ideal, ya que al tener el micrófono adelante siento que me limita un poco, me puedo adaptar, pero es menos trabajo para mí si puedo tener un inalámbrico.

HD: Te preguntaba la diferencia en la preparación para el teatro con público y lo que vas a grabar porque los actores a veces tienen que impostar la voz y sacarla con potencia en un teatro. Acá, tenés que generar el mismo sentimiento, pero no podés hacer lo mismo…
MS:
Es verdad, me olvidé de hablar de la proyección de la voz. Acá, es más íntimo, es como un primer plano de cine todo el tiempo. Me imagino que estoy actuando con el cuerpo todo el tiempo, pero es un primer plano de cine. Esto es algo que tengo incorporado por los años de pasar de un formato al otro. A veces, me pasaba que me quedaba pegado al formato anterior, hacía mucho teatro, iba a un casting y le hablaba como si estuviese lejos y estaba al lado y, entonces, bajaba.

HD: Hay un paralelismo con el músico que graba un disco en el estudio y, después, hay una gran diferencia cuando lo toca en vivo ¿te pasa esto?
MS:
Sí, pero uno evoca que hay un público. Cuando hicimos un streaming de un espectáculo llamado “La Rosa de Maravilla”, imaginé a cada una de las personas que quería que estuvieran en el teatro, las evoqué usando mi imaginación. Cuando grabe el radioteatro, voy a imaginar que hay alguien escuchando, de hecho, van a escuchar el director y Valeria y eso me va a ayudar un montón.

HD: En una entrevista dijiste que no te podías quedar quieta para que te llamaran como pasa con muchos otros actores. Claudio Tolcachir decía algo bastante parecido, que se dedicó a dirigir y escribir para no quedarse sentado esperando, ¿en tu caso como lo paleás?
MS:
El proyecto Prisma es parte de eso. Todo lo teatral que gestiono desde que empecé a trabajar es producto de tener tiempo y querer generar lo que tengo ganas de hacer. No puedo quedarme quieta porque me aburro y me deprimo. Esperar al lado del teléfono es muy ingrato.

Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry a la actriz Malena Solda en su programa “Voces y memorias”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los martes a las 20, haga clic en los banners.