Hernán Dobry

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1 junio, 2020

Oscar Pometti adelanta su nuevo disco en “Letras y corcheas”

Oscar Pometti es sinónimo de música. Canta, toca la guitarra, compone y educa a nuevas generaciones. La cuarentena lo encuentra en pleno trabajo a pesar de que no puede presentarse en vivo ni terminar el disco que estaba grabando junto al guitarrista Raúl Luzzi.
En una entrevista exclusiva con el programa “Letras y corcheas”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los jueves a las 22, adelanta cómo será el nuevo álbum que espera concluir cuando finalice el confinamiento.

Mario Dobry (MD): ¿Qué es ser un artista?
Oscar Pometti (OP): Los que saben inglés dicen: That is the question. Me da pudor decirlo. Uno puede cantar, pero a lo mejor puede no hacer arte, puede tocar muy bien un instrumento, y a lo mejor no estar haciendo arte. ¿Qué es el arte? Es tantas cosas. Lo primero, es generación de belleza. Así nació el arte. También, es cierto que después los grandes artistas transmiten sus grandes tristezas, dolores, pero tal vez, los transmiten con belleza. El arte es el rescate del instante, esa cosa de intentar vivir aquí y ahora, en casa segundo. Una canción dura tres minutos y es una eternidad porque vos estás cantando cada palabra, cada artículo, verbo, nota. Después de todo eso, es un entrenamiento de muchos años de intentar, como si uno entrenara un músculo como si fuera un deportista de elite que trabaja sus brazos, uno entrena el músculo cardíaco, porque entrena el sentir. La sensibilidad es una cosa que se tiene pero que se entrena. ¿Qué es el arte? Todos intentamos hacerlo, tener una comunicación de algo que uno quiere decir, generar belleza, fundamentalmente sentir y compartir ese sentimiento.

MD: Hay una diferencia en otras artes, que no es la musical, en donde se diferencia muy nítido lo que es ser un artesano de un artista. El artesano normalmente transcurre en fabricar casi las mismas cosas con mucha magia y capacidad de hacerlo, pero con una forma continua y monótona de lo mismo ensimismada sobre todo en el trabajo, pero el artista no se conforma con hacer una cosa que es sea continuamente lo mismo sino lo que llamamos la creatividad. En esos dos puntos, ¿cómo te sentís tanto como artesano como artista?
OP: A mí me pasa que me es muy difícil traicionarme, es una característica mía. No soporto la traición. Puedo hacer una cosa, que me encanta, estoy enloquecido, pero después me aburrí y necesito hacer algo nuevo. Uno siempre está creando, aprender cosas nuevas y, a lo mejor, por ejemplo, puede decir: hice trescientas cosas y no rescato mucho siempre tres o cuatro que me siguen conmoviendo. Uno necesita estar cambiando, aprendiendo y, a veces, parando y, en todo ese interín uno se agarrar crisis, por ejemplo, de no saber qué cantar y no tener ganas. En mi caso, me pasó, de haberme dedicado solamente a la docencia porque no tenía nada ni ganas de decir, no porque estuviera deprimido. A veces, pasa que en esa artesanía que decís, en que hay veces hay mucha copia, el arte tiene que ver con la voz propia. En una época, cantaba una cosa mía y de otros, del pop, del jazz, del rock, del tanto y, a lo mejor, en algún momento cantás de todo y no cantás nada. De pronto, un día fui a cantar a una orquesta de tango y me explotó esa pasión por el tango, y el tango me rescató de esa crisis. Después, no sólo hice tango. Creo que cada día es un día nuevo y cada día uno va naciendo y para ir naciendo tenés que ir muriéndote sino no es posible. En ese nacer hay como una resurrección a diario. A mí, me pasa eso, que hay cosas que me gustan muchísimo y un día me canso, por más de que sea mía o maravillosa

Hernán Dobry (HD): ¿Cómo hacés en esto que decís, tanto a la hora de componer como de interpretar, para no auto plagiarte, porque llega un momento que uno en su sector de confort, de comodidad, termina siguiendo un propio estilo y, muchas veces, se torna repetitivo¿. Es algo que le pasa a los músicos, a los escritores ¡cómo hacés para salir de eso y que no te ocurra?
OP: No sé si lo logro, lo que te puedo decir es que lo intento. La realidad es que intento hacer esto: Si escuchás cada canción mía, lo que fuere, de folclore o tango, en realidad es difícil encontrarle parecido a una con la otra. El intento es con horas de silla, porque el talento es siempre lo mismo, podés tenerlo para componer o la música, pero a veces estás cinco horas con una frase musical. Por ejemplo: vamos a agarrar un tema clásico, tenés una letra y dice: “Acaricia mi ensueño el suave murmullo” y empezás a probar (canta) y estás una hora y todavía no te moviste de ahí, hasta que encontrás y pasaron cuatro horas y estás solamente con el motivo. Creo que lo primero que pasa es que uno intenta salir de la comodidad. A cualquier compositor, le das una letra y te lo hace en tres minutos, seguramente va a ser una porquería. No quiere decir que no haya infinidad de canciones maravillosas que salieron en tres minutos, pero eso es otra cosa. Para salir de esa repetición y autoplagio hay que trabajar mucho. A veces, me paso, diez, veinte, treinta horas con una canción, la pruebo, después, la escucho y la dejo tres o cuatro días y la vuelvo a escuchar y algo no me gusta y lo cambio. Lo acabo de hacer. Con Alfredo Pitti, que es un gran cantante y poeta, acabamos de componer un tango, y le hice una estrofa y un estribillo y, después, cuando la volvía a escuchar, la estrofa no me gustaba y el estribillo sí, y, al final, el estribillo pasó a ser la estrofa, que, después, compuse una nueva parte que se convirtió en el estribillo. Pero, para eso, trabajé quince horas.

Si querés ver o escuchar la entrevista completa que le realizaron Hernán y Mario Dobry al cantante Oscar Pometti en su programa “Letras y corcheas”, que se emite por Eco Medios AM 1220 los jueves a las 22, hacé clic en los banners.

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