Hernán Dobry

Historias y noticias

29 octubre, 2017

“Tengo mucha pasión de estar sobre un escenario, así que a lo mejor algo se transmite”

“En mi casa, fue muy combatida mi decisión de ser bailarina”, afirma la actriz y protagonista de la obra “Todas las canciones de amor”, Marilú Marini, en el programa “Voces y memorias”, conducido por el periodista Hernán Dobry en FM Jai 96.3 Mhz.

La ex integrante del Instituto Di Tella, quien desarrolló una prolífica carrera en Francia y la Argentina, recuerda que sus padres no vieron con buena cara su decisión de volcarse a la danza en un principio, algo que ella amaba desde chica.

“No estaban nada contentos. Lo aceptaron cuando vieron que era muy firme en mi decisión y tuvieron que resignarse, pero fue un poco difícil”, afirma la protagonista de “Todas las canciones de amor”, la obra de Santiago Loza, que dirige Alejandro Tantanian en el Paseo La Plaza.

Su vocación por la danza surgió durante su infancia, en su casa de Mar del Plata. Allí, tenía un grupo de amigas, pero pasaba muchos momentos sola, en los que desarrolló una afición por la huerta. A los seis años creía que las plantas crecerían más rápido si les gustaba su baile. “Era muy panteísta, pensaba que todo lo que me rodeaba tenía un alma. Ser bailarina no fue una decisión consciente”, recuerda.

Su pasión por el baile fue la que, finalmente, la terminó llevando a la actuación, casi por casualidad, mientras formaba parte de espectáculos en el Instituto Di Tella. Allí, la conoció el director Roberto Villanueva, quien le ofreció sumarse a la obra que estaba preparando.

“Con una inconsciencia total le dije que sí y me largué a trabajar, que es lo que uno puede hacer frente a cualquier cosa que haya que resolver en la vida. Roberto me estaba marcando un camino que yo no había deseado pero que estaba muy cerca de lo que yo hacía como bailarina”, cuenta.

De esta forma, descubrió una nueva vocación a la que hoy compara con el con el juego de un niño. “Los actores deberíamos actuar con la misma concentración con que los niños juegan, que tienen una entrega total durante ese momento. Tengo mucha pasión de estar sobre un escenario, así que a lo mejor algo se transmite”, destaca Marini.

La decisión de volcarse al teatro, sin saberlo, terminó signando para siempre su carrera, ya que a partir de ese día no abandonó más la actuación. Incluso, fue marcó su destino y la llevó a París, donde reside desde hace 42 años, luego de que la obra “Señorita Gloria”, que protagonizaba en Buenos Aires, recibiera amenazas por el mensaje que daba al público.

“La obra tenía un final violento y recibimos llamadas raras. Me llamó Alfredo Arias y me invitó a participar de una obra con el grupo TSE y me fui. Fue un azar bondadoso porque estuve afuera en esos momentos tan complicados y difíciles”, concluye.

Marilú Marini protagonizó en teatro “El día de una soñadora y otros momentos”, “33 variaciones”, “La brisa de la vida”, “Las criadas”, “Danza de verano”, “Incrustaciones”, “Music hall”, “Incrustaciones (Le Palais de la reine)”, “Un animal de dos lenguas” y “Los días felices”.

En cine, participó de películas como “Puntos suspensivos”, “El impostor”, “Trouble Every Day”, “Mientras tanto”, “Mentiras piadosas”, “Las mujeres llegan tarde”, “La Guayaba”, “La sublevación”, “Solo”, “Sucesos intervenidos”, “Aire libre”, “Cómo funcionan casi todas las cosas”, “El eslabón podrido” y “Los que aman, odian”.

En Televisión, en los últimos años, Marini actuó en “Tiempos compulsivos”, “Doce casas” y “Guapas”, y formó parte del electo de musicales como Hair y Polvo de estrellas (con Enrique Pinti).

Obtuvo el Premio a la mejor comediante, otorgado por el Sindicato de Actores Franceses, ganó dos veces el Premio Molière al Mejor Espectáculo Musical y fue condecorada por el gobierno francés con la Orden de las Artes y de las Letras en el grado de Oficial.

Para revivir la entrevista que le realizó Hernán Dobry a la actriz Marilú Marini en el programa “Voces y memorias”, que se emite los domingos a las 12 por FM Jai 96.3 Mhz, haga clic en el banner.