Devoción, fe y tradición. Esas tres palabras definen con precisión a los habitantes de Yecla, una localidad de 35.000habitantes en el noreste de la comunidad de Murcia, que anualmente celebran las Fiestas de la Virgen del Castillo.
Este evento se remonta al siglo XVII cuando 61 soldados locales fueron enviados a combatir a la ciudad valenciana de Vinaroz y retornaron ilesos. Esto era algo poco común en esas épocas, en los que la mayoría solía morir en el campo de batalla o víctima de enfermedades o epidemias.
Cuando llegaron al pueblo, decidieron disparar sus arcabuces en agradecimiento a la Virgen del Castillo, la patrona de esta localidad ubicada a 87 kilómetros de Murcia, por esta especie de “milagro”.
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