Los laboristas israelíes pusieron en marcha un programa para instalar en varios países del mundo su modelo de “comunas socialistas”, casas donde jóvenes viven en común, en la estela de los ya míticos kibutz, las granjas colectivas que florecieron desde los años 40, pero que hoy, privatizados, se han convertido en grandes empresas.
En una de esas casas, jóvenes judíos argentinos viven su experiencia, compartiendo salarios y haciendo trabajos comunitarios en el barrio.
Para leer todo el artículo en pdf, clic aquí.
Dejá un comentario